El Yo corporal: desafío docente y pastoral
Palabras clave:
Persona, corporeidad, dualismo, monismo, amor, sexualidad, comuniónResumen
El materialismo práctico, mercantil y dialéctico que vivimos es un reduccionismo monista respecto al cuerpo humano; monismo que niega la dimensión espiritual de la persona humana, y deja –además, sin resolver– la complejidad y unidad del cuerpo y la persona.
Estamos ante un reduccionismo antropológico que, al separar el amor agápico de la sexualidad como modo de ser de la persona humana, ha conducido a una devaluación de la persona misma, cuya dignidad ha sido subrayada por el Concilio Vaticano II mediante la antropología personalista como respuesta eclesial a la secularización del cuerpo humano.
Esto, después de medio siglo, sigue siendo un vacío pastoral y un vacío formativo para la educación universitaria, como respuesta de fondo al mundo actual.
